En el Poniente Granadino, dentro de este sector destacan los siguientes subsectores:
El Subsector Agroalimentario, cuyo principal instrumento de articulación son su más de 50 cooperativas, entre cuyas actividades figura: producción y envasado de aceite de oliva, envasado, comercialización y distribución de productos hortofrutícolas (tomate, alcachofa, zanahorias, coliflor... ), de manera especial en los Llanos de Zafarraya, envasado, conservación y comercialización del espárrago triguero, sobre todo en Huétor-Tájar y Loja, fabricación de quesos. Además del sistema de agrupamiento cooperativo, nos encontramos tanto con empresas individuales como sociedades anónimas o limitadas, desarrollando su actividad en los campos de fabricación de panadería y repostería típica, fabricación de harinas, piensos y otros cereales, fabricación de productos de chacinería, cárnicos y embutidos y fabricación de aderezos y aceitunas. En general, gran parte del valor añadido que implican estas actividades sobre las producciones locales, se trasladan a otras zonas a pesar de la existencia “in situ” de un buen potencial de producción primaria, debido a la inexistencia tanto de instalaciones suficientes para la transformación, de aplicación tecnológica, como de canales adecuados de distribución y comercialización.
Vino de Alhama: Caracterizados por su gran calidad y elaboración tradicional realizada en pequeños lagares de los pagos más famosos de la zona. En las últimas décadas han sido numerosos los intentos de constituir una cooperativa que aglutinara a los viñeros alhameños a la hora de comercializar su caldo bajo una denominación de origen. Por fin uno de ellos se materializaba a principios de 2.004 que es cuando surge esta bodega, a iniciativa de su Presidente entonces, D. Nicolás Calvo Vinuesa, y como inquietud de un número de socios fundadores que desde hacía tiempo trabajaban para conseguir mejoras en las producciones locales de uva a través de la introducción de nuevas variedades o en la mejora de los métodos de cultivo y laboreo.
Con este proyecto se ha salido al mercado con un caldo de calidad excepcional, donde la influencia del terruño, las características especiales de la tierra y el clima de esta zona, dejan su impronta en cada gota de estos vinos de incomparable aroma y paladar. En la actualidad, la sociedad la componen 12 socios alhameños que garantizan la calidad de producción propia a través de una cuidada selección de las mejores uvas.
Las actuales instalaciones en las que se está trabajando han sido alquiladas al Ayuntamiento de Alhama. Se dispone de una sala de elaboración y recepción de 350 m2; sala de embotellado y etiquetado, de 150 m2; sala de barricas y bodega de 250 m2 y un almacén de 100 m2. La Bodega Vinícola Alhameña, ha puesto especial cuidado para la elaboración de buenos caldos en dos aspectos fundamentales: la mejor tecnología en los procesos de elaboración, donde se cuidan minuciosamente todos y cada uno de los aspectos que influyen a lo largo del proceso del cultivo, elaboración y crianza, y por otro lado, una cuidada selección de la cosecha de la que solo se utiliza la uva de mejor calidad.
Otras empresas industriales a destacar algunas empresas industriales del mármol, piedra, de transformación de la madera y metalúrgica.
Por último, comentar que en el sector secundario la concentración territorial es la principal característica de la zona, siendo las localidades más favorecidas por este hecho Loja, Íllora, Huétor-Tájar, Alhama de Granada y Montefrío. Que exista esta concentración territorial no sería un problema si fuera consecuencia de una especialización productiva intermunicipal, es decir, si entre las localidades que no poseen empresas industriales en su territorio y aquellas que concentran un elevado número de ellas existirán relaciones de intercambio productivo y, por tanto, de redistribución de beneficios y renta. Sin embargo, el resultado ha sido una concentración territorial de la actividad que ha profundizado las diferencias de desarrollo entre poblaciones.